domingo, 28 de junio de 2009

Pequenos Milagros


Pequeños Milagros

Cada mañana al despertar veo mi ventana, dependiendo la hora es un cuadro diferente, cada despertar se convierte en un pequeño milagro al ver los amaneceres pintar de rosa, lila, naranja, celeste, gris, el cielo sobre el pacifico, sobre el mar de El Salvador, mi mar.
Hace un par de semanas me dirigía al estudio a terminar una de mis pinturas, y de repente sonó mi teléfono móvil, era mi sobrina Xiomi, de 19 anos, una chica muy hermosa, dulce como la miel de la montana, carismática y llena de vida. Al contestar, yo conducía frete a Multiplaza rumbo a la San Benito, escuche la fatídica noticia –Tía- me dijo- tengo una mala noticia! Sin pensarlo estacione mi auto a la par de la fuente de multiplaza y le pregunte qué sucede?. Tengo un tumor en el cerebro me dijo y me tienen que operar-. Me di la vuelta rumbo a Santa Tecla y llegue a su casa. Su madre, mi prima, abatida, me contó lo sucedido, había sido diagnosticado el pasado lunes después de una serie de exámenes, con un tumor cerebral, a esa hora, no habían posibilidades de operación dada la alta suma monetaria presupuestada por el médico. Sin seguro y sin dinero, el abatimiento de su madre se dejaba notar llamada tras llamada. Son esos momentos en que no sabes que hacer, donde quisieras tener el universo a tus pies para poder ayudar a los demás, pero que te queda, más que la oración, si los recursos aunque los hubiese no alcanzan en estos momentos.
Llegue a mi oficina, frustrada y abatida, mi asistente financiero me noto algo raro en mi comportamiento, me pregunto qué me pasaba y en estos momento lo único que le pude responder fue, -ore por mi sobrina- . Inmediatamente la puso en oración, le pidió oración al Pastor de su Iglesia, el cual pidió ir a orar a la casa de Xiomi. Oramos y en esos momentos, nuestro primo entro con la solución al problema. La niña fue ingresada al día siguiente, la operaron 4 días después, cada día se transformaba en otro pequeño milagro, cada cosa que surgía era obra de Dios, tras las suplicas y las oraciones de todos, el caso se iba desatando.
La operación fue todo un éxito, salió del quirófano con el 75 por cien del tumor removido, con una condición de salud excelente, un hermoso color rosa se ha apoderado de sus mejías y a los 4 días de operada me enviaba mensajes en Ingles, nunca entro ni siguiera a cuidados medios.
Las maravillas de Dios se imponen, muchas veces esperamos grandes milagros cuando, con pequeños milagros vamos haciendo el grande. La vida misma es un milagro, cada despertar es un milagro, la sonrisa de mi sobrina es un completo milagro.
Los resultados de la biopsia no son tan alentadores, necesitara radio y quimo, pero si tan solo la pudieran ver, está llena de luz, llena de vida, y seguimos esperando mas milagros, estamos a la espera de que con estos milagros diarios ella se convierta en un testimonio vivo de la supremacía de Dios. Por eso lo quiero contar, porque si no creen en que esto sucede, deben abrir más los ojos a las pequeñas cosas de la vida, ser felices con las cosas que Dios nos da día a día, por insignificante que sea la vida, esta se convierte en una manifestación angelical del poder universal.
Dios está allí, solo siéntelo. Tu ángel de la guarda te cuida, solo llámalo, reconócelos en la mirada de tus hijos, en el milagro de la naturaleza, en el milagro diario de poder despertarnos y poder ver por una ventana los amaneceres rosa, lila, naranjas y celestes sobre el cielo que cubren mi mar o tu mar, o el de todos.

martes, 9 de junio de 2009

Invitados especiales

Muchas veces el elenco del Show se viste de gala con algun protagonista de esos importantes que van por el mundo sin mostrar su arte. Al fin el fotografo catalán Ignasi Verneda, se animó a mandarme uno de sus escritos el cual quiero compartir con ustedes jumto con uma mustra de la captura de su lente

Un abrazo Katt

Esos Árboles Presumidos.


Hace ya algunos días que estalló la Primavera en esa Europa que presume de tener las cuatro estaciones del año claramente diferenciadas.

En los campos parece que se hayan desplegado multitud de alfombras verdes con bordados en amarillo, azul, blanco y rojo, a los que la luz del sol que los ilumina lateralmente les da un brillo especial.

Junto a los caminos y veredas, los tulipanes salvajes empiezan a desplegar sus llamativas tulipas en tonos amarillos, blancos, naranja, rojos, a la vera de los árboles.

El olor a vida viene a sustituir ese otro olor a triste humedad que nos acompañó durante las cortas jornadas del frío y largo invierno.

Primavera a la que los pájaros, con sus trinos y vuelos juguetones, le dan su particular bienvenida.

Y junto a todo ello, les llega una nueva vida a los árboles de hoja caduca.

Los árboles, coquetos ellos, parece que nos hagan un guiño. Algunos con sus llamativas flores, otros con sus verdes hojas que empiezan a despuntar.

Esos árboles que me hacen pensar en su vida anual y cambiante.

Dentro de unos días sus flores habrán desaparecido, y sus hojas ocultarán los ahora casi desnudos múltiples brazos.

En pocas semanas tomarán un color verde intenso y recuperarán toda su altivez. Durante un largo verano se convertirán en seres orgullosos, superiores, tal fueran caballeros enfundados en una poderosa armadura.

Durante días, semanas, esos caballeros altos y desafiantes, serán los primeros en saludar al sol cada mañana, en recibir sus primeros rayos diarios, y cuando el viento sople lo aprovecharán para convertirlo en música con sus hojas.

Y como todo gran señor que se precie, prestarán su ayuda al necesitado.

Cuando los rayos del sol ofrezcan su máxima fuerza, en esas primeras y calurosas horas de la tarde estival en las que cantan las cigarras, permitirán que los pájaros se refugien entre sus ramas y que otros animales y los humanos descansen a sus pies y se protejan del calor aprovechando la sombra que esos caballeros ofrecen y el ligero frescor que producen el movimiento de sus hojas .

Desafiantes, orgullosos, generosos…, por unos meses, sin darse cuenta de que se acerca el otoño.

Con el otoño, las bajadas de las temperaturas y las lluvias, les hacen perder su orgullo, pero ellos siguen queriendo llamar nuestra atención y se visten de amarillos, ocres, marrones, rojos pálidos. Con esos colores sus hojas ganan en colorido pero pierden la fuerza. No podrán resistir ni al agua ni al viento.
En algunas semanas, poco a poco, irán desapareciendo una a una.

El invierno los encontrará ya completamente desnudos y para tapar sus vergüenzas, se vestirán con colores grisáceos, oscuros, para intentar camuflarse, para pasar desapercibidos.

No quieren que les vean así, aunque intentarán aprovechar la blanca nieve y el hielo que se pose en su esqueleto para atraer nuestra atención y el reflejo de los rayos del sol mientras esperan el milagro de una nueva primavera.

Esos árboles, árboles presumidos.

Ignasi Verneda
21 de abril de 2009, sobrevolando la estepa de Mongolia.

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martes, 2 de junio de 2009

Planeta Peru en 5 minutos


Perú en 5 minutos
Por Katt Hernandez

Pensar en contar con detalle este viaje tan especial seria como escribir un libro. Trataré de resumirlo en 5 minutos a pesar que me quedare corta, si, me reservo para mis recuerdos buena parte de este maravilloso viaje. Le daré rienda suelta a la “loca de la casa”, como decía Santa Teresa. La imaginación me dará el camino preciso para poder contártelo y que te puedas contagiar de esta magia del Planeta Perú.
Nuevamente llego al Callao, al Aeropuerto Jorge Chavez, al salir del Avión (todavía no entiendo como vuelan) el olor a mar que mis amigas dicen que es harina de pescado, me confirma que ya llegue al planeta Peru. Bajo, camino y me recibe un oficial de aduanas que no pregunta nada, ve, revisa, la visa (valga la redundancia o la rima), me mira, me dice Bienvenida a Perú (debe pensar esta chata ya vino tres veces). Esto me hace recordar para que existe visas?, esto es una prueba de reciprocidad a los mediocres que se inventaron los visados para nada. La tierra no tiene fronteras solo las que se ponen las mentes cortas. Llego a Lima, me reciben mis amigos del Alma, comemos en el Regatas, pido cebiche, me ven mal por pedirlo de noche, no me hace daño, me lo como con ganas, pido la cusqueña, no esta tan fría con en Zibar, me la trago, tengo sed, la cusqueña que es más rica en el Cusco y la hay en variedades, quiero devorar todo el menú pero no cabe, dejo para más tarde. Al día siguiente recibo a Oriol y Marta del viaje trans oceánico, vamos al Hotel, se duchan, plancho, jugamos a tener casa, llega Pedro, Erika, Ignacio ordenando mil cámaras y aparatos, nos vamos a Arequipa. El Misti, el Pichu Pichu y el otro que no me acuerdo aguardan tal cual centinela del valle. Llego al Hotel, me encanta, Azul Colonial, descubro nuevos colores.
Bajo exploro el hotel, me tomo la foto de la fuente, salgo linda y para afuera vestida de city girl. Para variar sin jersey, me muero de frio en 5 minutos, me da pena regresar, ya vamos en el Tico. Llego a Arequipa, no paro de tomar fotos, el convento me hace pensar que bien vivían las monjas. visito el convento, lo critico, no al convento a las monjas que lo habitaban, veo unas colegialas tomando fotos, pienso en los votos de castidad, que aburrido, pero votos de pobreza no existieron, pregunto si habían pasajes secretos. Llegamos al restaurante, voy a la farmacia buscar Coca, solo en hojas y cócamelos.
Empiezo a descubrirme a mí misma, finjo por lo menos que me encuentro, pero voy en camino a encontrarme con mi verdadero yo.
Llego a la hora del frio, me dan el Pisco Sour de cortesía, con Amargo de Angostura, me recuerdo de mis propias amarguras, brindo, por ti, por mi, por ellos, por todos. Me dan un poncho, bendije a Karen la mesera, la eleve a la Santa Patrona de Arequipa por darme el poncho, me congelaba, pero no soy tan fría, soy Latina, soy caliente, soy con esa extraña música en las caderas.
Regreso al hotel, duermo, me levanto me baño con agua fría, no, el baño estaba frio, se veía todavía la luna, salgo para Chivay, el Colca.
Mi primer encuentro con las llamas y con la Altura, los camélidos del sur, mientras la Cecilia esta en el golfo pérsico con otros camélidos, paisajes hermosos, idílicos. Lloro de emoción, me canso, el corazón me late fuerte, no puedo hablar y descubro el agua Florida, Luis me ensena a mascar Coca. Llego a Chivay , como de el buffete, rico pero no me encanta, vuelvo, veo , tomo fotos, y veo a las colegialas de las mejillas rosadas.
Voy al mercado y compro un MP3 en tres Soles, voy a un cajero mi primera vez en un cajero a tantos metros de altura, veo la oficina de western unión que venía persiguiendo desde Lima. El cajero me multiplico los dólares al tres por uno.
Vamos a los baños termales, me doy un masaje, platico más que relajarme, me toca ponerme el bañador, me cruzo todo el pasillo, los viejos polacos me miran, me dan una nalgada, me vuelven a mirar de reojo de reojo, me enojo, los puteo en español, no se putear en Polaco , me encanta, compensa lo helado de Arequipa, no quiero salir, siento que me quita varios anos de encima. Salgo, tengo frio, me cambio y siento que floto, el agua de la montana me sienta bien. Bebo mas licor, una cusqueña para variar tibia. Me gusta el mesero español que me la trajo, el hombre de atrás tiene el cabello mas sedoso que el mío, lo miro, piensa que quiero ligar, me da risa, es envidia de su pelo.
4 am. Salimos al Colca, el camino hermoso con terrazas, no me lo explico, un mate de coca y otro y cócamelos. Llegamos a la cruz del cóndor, mi primer encuentro con los buitres de verdad, ya he estado con otros, estos son cóndores, pero no preservativos, son de verdad, el ave más grande del mundo. Aquí en El Salvador hay bastantes Buitres, si de esos que piensas. Tomo fotos, filmo y pienso que si fuera Disney estarían amaestrados listos para el público. Regreso, veo un burro blanco parecido a Platero, el de Juan Ramon Jiménez, una anciana transportando chiriviscos, las terrazas milenarias y otra oficina de western unión.
Regresamos a Arequipa, nuevamente al día siguiente 4 Am vuelo a Puno, vuelo cancelado, los Catalanes se pelean, creen que es Iberia, pero es Peor, nadie se hace responsable, tenemos Que Viajara en autocar, pero nos favorece, encuentro un lago, pruebo un sándwich las cosa más rica en medio de la nada, mejor que los del Señor tenedor de la gran Vía de El Salvador, pienso luego existo, compro mas artesanía, llevo ya la maleta repleta, pienso en la crisis, no mas compras, veo las colchas de lana de alpaca y la compro es irresistible. Llego a Puno, la altura me agobia, me deja quieta, cansada pero extasiada. Llego al Titicaca las islas flotantes de la aldea de los Uros, las totoras, la totora, los totores, las totoritas y yo totoreca de tanta belleza. Los nenes de mejillas rojas, sangre negra y mocos, pienso en la gripe porcina, me da miedo, pero con las caritas tan inocentes pienso, no existe maldad ni virus en ellos, los abrazo los beso que más quiero esto es existir. Me subo en la totora me despiden con una canción, me emociono y lloro, ya había llorado antes ante la altitud a la fuerza ahora lloro de alegría, de emoción con todo y altura, conocí el agua florida casi me la bebo, me llenaron de alcohol, pero no tomado, en compresas. Sigo bebiendo pisco sour y cusqueña para resistir me embriago pero no pega nada a estos metros sobre el nivel del mar.
4 am el tren Andean Explorer, más de lo que esperaba, me seinto la Garbo, me quito lo bohemio, me hago señora, toda una diva, la Sofía Loren, no son nada soy Katt la de los ojos caramelo sin salir en ls películas, hago mi propia película soy mi artista principal, la del guion escrito por el padre, la consentida del director del cine, aunque sea mudo, en Blanco y negro. Nos ubican en una cabina extra lujosa, veo otra vez la oficina de western Union, paso por un mercado que era más completo que el Corte Ingles, pienso, luego existo otra vez, camina el tren, son nueve horas, pero no se sienten, hay música, mas pisco, mas vino, mas cerveza hasta un desfile de modas en medio del vagón central. Llego al Cusco que maravilla, colonial. Hermosa, la ciudad de los balcones tallados, la plaza de armas iluminada, mi cuarto casi en el atrio de la catedral. Marta decía que oía la misa en la mañana. Las puertas quedaban abiertas, me dio frio, pusimos barricadas para el frío, me encanto. Sigo comiendo Cocamelos. En la noche sueño, sueno con 4 estrellas, una constelación, un presagio, la veo que se encoge y se estira, llegamos, no entiendo, despierto, sudo, me da miedo, el cusco me recibe con la chacana. Hoy veo e brazo del Nono, de este hombre que saque de mi vientre, tiene la constelación en su brazo derecho formada con cuatro hermosos lunares, eres mi constelación, mi guía, mi cruz del Sur.
Otra vez 4 a.m el viaje de las madrugadas, viaje a Aguas Calientes, dejo maleta, no hay descanso, nos vamos en un bus, me da miedo el bus, no me da miedo el barranco, el precipicio, la altura. Lo compensa la majestuosidad, no hay palabras, es hermoso, respiro espiritualidad, comienzo a verme el alma como es, desnuda sin tapujos, existencial, viaje completo, es el encuentro con el alma.
Llego, me inspira, es precioso, mejor de lo que se ve, lo que se imagina o suena. Subo 12 mil escalones, creo que los Incas eran piernudos, y pequeñitos, por qué tanta grada?, llego, corazón con taquicardia, se detiene, pulsa, lento, lento, lento, lento, l e n t o, l e n t o , l e n t o, casi se detiene, mis ojos no lo pueden creer, sigue latiendo, lo escucho, lo siento, no lo creo, respiro para poder caer en la cuenta que tengo al Imperio a mis pies. Ya la constelación me había saludado, Salve imperio Inca, Salve Machu Picchu, estaba allí, quieto, por los siglos de los siglos amen.
Recorro, veo, piedra tas piedra, me pregunto como hacían, como las colocan, como juegan, inspiraron al lego. Regreso, recorro, veo a los jardineros, 4 llamas que se comen el césped, me gustan, sigo disparando fotos, haciendo bosquejos, buscando formas, leyendo, me casé en el Machu Picchu.
Regreso, llego a Aguas Calientes, pruebo los brebajes, no pasa nada, me acarician el cabello , la señora del saloncito, me deja más o menos, me dan miedo los piojos de los hippies, soy una de ellos pero si piojos, no importa, me gusta, esta mejor, el cabello, me subo a dormir, otra vez 4 de la mañana para ver el amanecer. Nadie lo ha visto así, no había visto fotos de esta forma, es hermoso, con un mantón encima, con un chal, con un velo, se apacigua el alma, me confirman que soné con la chacana.
Me hecho en el paso, en una de las terrazas, las ocupaban para cultivar, cereales, ahora rosas, casi hecho raíz, florezco, me siento la rosa del principito, me acuerdo de la consuelo Suncin, las rosa del principito, estoy feliz allí sentada viendo pasar gente, respirando, cargándome de energía, las pilas al 100%.
Es difícil describir magistralmente lo que se ve o se siente, lo hago con la sencillez que requieren las mejores cosas de la vida
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