sábado, 6 de febrero de 2010


Hace un par de años , finales del 2007, durante mi Segundo periodo como Presidenta de la Federación Salvadoreña de Motociclismo, organicé un concurso de pintura infantil cuyo objetivo principal era incentivar a los niños en dos grandes aspectos: las artes plásticas y el medioambiente. Dicho concurso fue denominado, Los niños y las niñas el motociclismo y el medio ambiente. El premio principal consistía en una beca completa por un año en la academia de Arte de Armando Solis, una de las mejores academias de pintura de El Salvador.
Las becas fueron patrocinadas por la Federación Internacional de Motociclismo, FIM, y por la Unión Latinoamericana de Motociclismo, ULM. Como un sabor agridulce al resultado de este concurso, los ganadores no retiraron los premios, pero la parte agradable de este desenlace fue que la beca fue otorgada a un joven de escasos recursos con un gran talento para la plástica.
Wilfredo, oriundo de San Pedro Nonualco, en El Salvador, es un joven de marcadas facciones salvadoreñas, cortés, muy educado para conversar y con un exquisito gusto por la pintura. Gracias a un deporte considerado élite, un deporte de alta adrenalina al que muchos no podrían de ninguna manera relacionar con las artes plásticas; este joven ahora es miembro de la Asociación de Pintores Nonualcos, alumno destacado de la Academia y un joven dedicado al arte. Ojala que todos los jóvenes pudieran de alguna u otra manera encontrar su rumbo y dedicarse a actividades sanas y productivas.

1 comentario:

Carlos Tolentino dijo...

muy bonita su pagina y que lindos pensamientos