martes, 18 de marzo de 2008

Cantos y cantares

Casi Semana Santa, pero en esta oportunidad no siento dos cosas importantes, que se, tal vez, me han sucedido solamente a mí, o tal vez no, uno no puede ser tan pretencioso de creer que solo a uno le pasan las cosas. La primera cosa es que el calor, lo gris en el cielo y el sopor del verano, ese letargo de esperar la pequeña parada de veraniegas, un adormecimiento los días Santos, esa somnolencia esperando las torrejas, me pasa a mí por estos días. La otra cosa a compartir, es que cada año por la Semana Mayor, espero el día en que vea por primera vez una chicharra, este animalito al que algunos le tienen pavor pero que encierra tantas cosas interesantes.

No solamente los hombres enamoran a sus hembras cantando.. También las Chicharras macho con sus 4.3 Hertz y158 decibeles lo hacen. Hinchan su abdomen como lo haría un mariachi mexicano, lo llenan de aire y luego en una bolsa de aire resonante completada con un par de gruesos tímpanos actúan como un propagador del sonido que proviene de su abdomen. Estos insectos de la familia Cicadidae, Hemípteros y Artrópodos, estos que muchas veces hacen gritar a las niñas de nuestro pueblo las que aman y odian el verano solo por las cigarras, estos animales que esperan 17 anos para hacer su entrada triunfal al mundo, tardan 17 años para que les den la bienvenida a este show para un corto show en esta vida, para asustar, para cantar, para pertenecer a leyendas.

Recuerdo cuando mi abuela Jesús, una vez en Apopa para esta Semana Santa, me conto con una chicharra en la mano, que los tres ojos rojos que poseen, los ocelos, ojos simples, eran y recordaban a los cristianos la pasión de Cristo y representaban los tres clavos del Señor.

La única chicharra que he visto es un medio cuerpo llevado en procesión por una cofradía de hormigas.

Como extrañaré los molletes que hacia mi Madre, La Lucy.

El Nobel de la Paz fue adjudicado a Al Gore con su trabajo para prevenir el Calentamiento Global, los cambios climáticos y la grave crisis ambiental están afectando nuestras costumbres, nuestros sentimientos.


 

3 comentarios:

fredy dijo...

El tiempo es tan veloz que no advertí la ausencia de las chicharras. Tu advertencia me sorprendió... sigo sin escucharlas a estas alturas de la Semana Santa. fredy

Katt Hernández dijo...

Fredy te das cuenta? que esta pasando con nustro planeta.. Mayeli me dijo que si viajo a Sonsonate las puedo escuchar, antes llegaban a mi casa, creo que los suenos se las llevaron, los Suenos es una Urbe por construir frente a mi Via de Mar, despues, tendre que viajar a un museo o al zoologico para poder escucharlas, mientras tanto disfrutemos su canto..

fredy dijo...

Bueno... también puedo "viajar" al pasado y ver unicornios. Yo recuerdo que desde mi escuelita, cerca de mi casa en la que aún vivo desde hace muuuuccchoooo, mirábamos al atardecer multitud de pericos rumbo al volcán.. . siempre pasan dos o tres necios que no entienden que se están extinguiendo.... me asusta la idea de verlas en el museo!!! Te invito, cantemos con ella, en tanto se pueda.