jueves, 28 de mayo de 2009

La leyenda de las Bolitas

(A Marta por pronunciar las palabras tan dulcemente, a Erika por prestarme sus ojos fuente de inspiración, a Monina por ser tan especial)

Cuentan las abuelas del Barrio de Barranco, que cuando se inicio la creación del universo, el niño Jesús estaba jugando en su vergel, junto a la virgen Maria, cuando de repente y de manera inusual ya que era muy obediente, se alejo de su madre y empezó a jugar con unas bolitas de plata que encontró en uno de los Jardines de la creación.
Este Jardín, era uno de los más hermosos que cualquier ser humano podría soñar, con múltiples paisajes de todas las formas imaginables, colores de ensueño, una costa con muchos animalitos, unas montañas altas y vegetadas, picos nevados y blancos y una selva con los frutos y aromas favoritos del niño Jesús
Estas tierras eran habitadas por unos niños a los cuales les encantaba jugar con trocitos de piedra los cuales encajaban perfectamente unos sobre otros y hacían cortes tan perfectos que podían desafiar a los arquitectos más famosos del mundo constructores de la antigua Roma, Egipto o Mesopotamia.
Al niño Jesús disfrutaba visitar este edén porque sus habitantes eran gente muy amable, y le convidaban a todo tipo de golosinas traídas del mar, de las montañas y de la sierra; además jugaba con las bolitas de plata y lana que los pobladores fundaban y tejían o extraían de lo más profundo de la selva. La selva les regalaba unas bolitas rojas y negras para darse presentes y tener siempre la buena fortuna.
Un dia mientras jugaba a perseguir unos animales de la sierra peludos y lanudos, y retozaba con las llamas, las alpacas y los burros de algodón, el niño Jesús extravió sus juguetes, llorando se fue adonde su madre la cual le pregunto
¿ por qué lloras Jesús?,
-Jesús le respondió entre sollozos-
¡He perdido mis bolitas de plata¡.
La virgen al ver la tristeza del niño , viajó durante varios días y sus noches para visitar a aquellos pobladores de estos jardines del Sur, personas nobles honestas y muy pacificas, quienes al ver a la virgen tan desesperada trataron de complacerla, fabricando todo tipo de Joyas en forma de pequeñas circunferencias simulando las canicas con las que jugaba el pequeño niño, collares de plata y oro, bufandas de lana de la mas fina de sus camélidos , rosarios con semillitas rojas y negras extraídas de la selva tropical. Inclusive colgaron en sus gorros bolitas para poder compensar las extraviadas por el niño Jesús
La esposa del Rey, una princesa de ojos verdes como la vegetación de esta tierra, una princesa muy hermosa y amable conmovida por ver el sufrimiento de la joven madre, pidió al Rey interceder por ella; cuando el Rey se dio cuenta de lo que estaba aconteciendo en su pueblo, la gran conmoción por tratar de complacer a la virgen, mando a llamar a sus mas esmerados astrólogos y les pidió que adivinaran donde podrían estar las bolitas con que jugaba niño Jesús, ellos le dijeron que los juguetes habían sido dejados cerca del firmamento y la luna al verlos quiso jugar. El Rey le dio la noticia a la virgen, y ella muy agradecida mando a pintar los mas lindos amaneceres y atardeceres en este Jardín y les dio a los angelitos alas de colores iguales a las guacamayas , le prometió al Rey que desde este momento todas las mujeres que nacieran en este vergel tendrían ojos hermosos.
La virgen regreso muy apresurada para contarle al niño donde estaban las bolitas. Juntos fueron a buscarlas y las encontraron allí en el cielo del Sur. Se veían tan hermosas formando una constelación que la madre le pidió al niño que no las reclamase, porque el cielo estaba triste y la luna quería jugar.
Desde entonces cuatro bolitas se convirtieron en estrellas y forman la constelación que se conoce cono la Cruz del Sur. Desde esta época, la Cruz aparece en las noches claras del Valle Sagrado, en los Andes, rozando la cúspide del Guaynapichu, para observar a todos a los niños y niñas que quieren estar con el niñito Jesús.
Cuentan las abuelas del barrio de Barranco que desde entonces la Constelación brilla en el Sur, las princesas peruanas tienen ojos hermosos, cuando llegan las princesas de tierras lejanas las cruz del sur aparece en sus sueños, la paz reina entre los hombres de buena voluntad, y los sentimientos mas sublimes afloran, las bolitas son mágicas y tienen una gran energía espiritual.
Las princesas de otros reinos cuando llegan al Perú se obsequian muchas bolitas de plata y oro, de lana y de semillas de la selva tropical todo para recordar que en el corazón existen las ilusiones y que los sueños de infancia se pueden volver realidad.

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